Nos buscábamos en
silencio, en miradas
perdidas y en sueños
compartidos, y aunque el
destino tardó en traerlo,
hoy sabemos que el amor
siempre llega a tiempo.
Lo que un día
fue anhelo, hoy es
certeza, y lo que parecía
un instante, ahora es
para siempre.
Con el corazón lleno de gratitud,
queremos invitarte a ser
testigo de este amor que
llegó para quedarse,
y a celebrar con nosotros
el inicio de nuestra
eterna historia.